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martes, 16 de junio de 2009

30 LI


LO ADHERENTE
Li, Lo Oscilante, Fuego.
Li, Lo Oscilante, Fuego.
El trigrama representa a la hija del medio. El fuego no tiene forma definida, pero oscila para intentar quemar el objeto que alumbra. El fuego sale de la tierra.
General: Muestra al hombre como, el adherir la naturaleza psíquica a las fuerzas de la vida espiritual, hacen que crezcan los poderes para ejercer influjos sobre la tierra. Mediante una abnegada adherencia a lo recto, un esmerado cuidado de nuestras costumbres más profundas, se logra el éxito.
Para el Futuro: Ingresaremos a una época en la que el movimiento nos llevará hacia arriba. Pero este movimiento no será independiente, sino que se hará adherido a algo o a alguien. Cuidando escrupulosamente lo que es nuestro, encontraremos que nuestras acciones tendrán éxito.
EL JUICIO: "Lo Oscilante. La Perseverancia Prospera. Trae éxi­to. Cuidar las vacas trae buena fortuna". Algo que ilumina debe triunfar si persevera; de otra manera sólo logra consumirse a sí misma, sin ganar a las sombras. En cierta manera, todo lo que da luz de­pende en cierta manera de lo que lo rodea, para con­tinuar brillando. El sol y la luna penden en el cielo, y pasto, ranos y árboles, de la tierra. La claridad du­plicada le un hombre puede iluminar el mundo en­tero. La vida humana sobre la tierra está condiciona­da, falta de libertad y cuando un hombre reconoce sus limitaciones y se coloca a sí mismo en dependen­cia con las armoniosas y benefactoras fuerzas del uni­verso, obtiene éxito. La vaca es el símbolo de la ex­trema docilidad. Cultivando en sí mismo una acti­tud de docilidad y voluntaria dependencia, el hombre adquiere claridad sin sutilezas y encuentra su lugar en el mundo.
LA IMAGEN: "Lo que brilla nace dos veces: la imagen del fuego. El gran hombre, Perpetuado Por su brillo, ilumina las cuatro esquinas del mundo".
Cada uno de los tri­gramas representa al sol en el curso del día. Ambos juntos representan el movimiento repetido del sol, la función de la luz respecto al tiempo. El hombre su­perior continúa el trabajo de la naturaleza en el mun­do humano. A través de la claridad de su naturaleza produce luz para iluminar más y más lejos y penetrar más profundamente en la naturaleza de los hombres.

49 KO


LA REVOLUCION
Tui, Lo Gozoso, Lago.
Li, Lo Oscilante, Fuego.
Los trigramas representan a las hijas menores. Sus in fluencias se encuentran en actual conflicto y cada fuerza combate a la otra como el fuego y el agua, cada una trata de destruir a la otra. De aquí la idea de revolución.
General: Muestra al hombre como, la tarea de eliminación de lo envejecido, necesita de rectitud y apego a lo justo. Mediante la aplicación de reglas tales como la espera del tiempo apropiado, el proceder adecuado para la conquista de simpatías, la ausencia de intenciones y actitudes egoístas, el hombre logra la aceptación necesaria para producir cambios.
Para el Presente: Pasamos por una etapa de cambios. Hemos personalmente producido esos cambios, o hemos participado de ellos. Es hora de dar crédito a los cambios realizados. Este es un proceso que se cumple naturalmente si los cambios han conducido al éxito. Nos queda, eso si, el trabajo en el afianzamiento de lo logrado.
EL JUICIO:
"Revolución. En tu propio día eres creído. El mayor éxito se obtiene a través de la perseverancia. Los re­mordimientos desaparecen". Las revoluciones políticas son asuntos extremadamente graves. Deben ser empren­didas sólo por hombres muy capaces y cuando las cir­cunstancias no permitan otro camino.
Nadie es llama­do a la tarea pero sólo un hombre que tiene la con­fianza del pueblo y sólo él puede lograrlo` Hay que proceder por el camino correcto y tratar de prevenir los excesos. Hay que permanecer libre de ambiciones personales y preocuparse realmente de las necesidades del pueblo. Sólo de esta manera no habrá lugar a arrepentimientos. Los tiempos cambian, y con ellos sus exigencias. Lo mismo que las estaciones cambian en el curso del año: En el ciclo del mundo también hay una primavera y un otoño en la vida de los pueblos y naciones, que llaman a las transformaciones sociales.
LA IMAGEN:
"Fuego en el Lago. La imagen de la revolución. El hombre superior pone el calendario en orden y acla­ra las estaciones".
Fuego y lago combaten para des­truirse mutuamente. También en el curso del año hay combates entre las fuerzas de, la luz y las fuerzas de la oscuridad. El hombre controla esos cambios de la na­turaleza fijándose en su regularidad y marca el paso del tiempo de acuerdo a ello. En este camino orden y claridad aparecen dentro del aparentemente caótico cambio de estaciones y el hombre es capaz de ajustar­se anticipadamente a las exigencias de las diferentes épocas.